¿Qué sabemos sobre la alergia a medicamentos?

¿Qué sabemos sobre la alergia a medicamentos?

¿Es frecuente la alergia a medicamentos?

Más del 7% de la población puede presentar una reacción adversa a un fármaco, pero sólo un 15% de estas reacciones serán reacciones alérgicas.

Aun así las reacciones a fármacos constituyen el tercer motivo de consulta en los Servicios de Alergología, por detrás del asma y de la rinitis.

 

¿A quién afecta la alergia a medicamentos?

A diferencia de lo que vemos en el resto de patología alérgica como rinitis, asma bronquial o alergia alimentos, donde los más afectados pueden ser los niños y los adolescentes, la alergia a medicamentos suele aparecer en personas de mediana edad (en torno a los 40 años de edad) y sobre todo en mujeres.

 

¿ Y por qué es más frecuente en la edad adulta?

 Pues porque cuanto más edad se tiene, más fármacos habremos tomado y por lo tanto más posibilidad de tener una reacción alérgica ya que  aumentan los contactos repetidos con dicho medicamento. 

 

¿Qué fármacos son los que más frecuentemente están implicados?

Los antibióticos son los que con más frecuencia producen reacciones alérgicas. Y dentro de los antibióticos los principales responsables de reacciones alérgicas a fármacos, son los del grupo de betalactámicos (penicilinas y derivados) seguidos de los antiinflamatorios no esteroideos ( ibuprofeno, naproxeno…). 

Los AINEs ocupan el primer puesto en frecuencia de reacciones alérgicas en los adultos.

En los niños la primera causa son los antibióticos betalactámicos.  Además los betalactámicos son uno de los grupos más importantes dentro de la antibioterapia actual, ya que siguen siendo el tratamiento de primera elección en muchos procesos infecciosos. 

Desde hace unos años se están viendo en adultos un aumento de reacciones alérgicas por otro grupo de antibióticos, como las quinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino) y a las sulfamidas, debido a un aumento en la prescripción de estos antibióticos para el tratamiento de infecciones respiratorias y urinarias. 

 

¿Suele afectar más a los niños?

Es verdad que se diagnostican muchas alergias a antibióticos en niños, pero la alergia a antibióticos en los niños está sobrediagnosticada.

Los niños suelen presentar más frecuentemente que los adultos exantemas (enrojecimiento cutáneo) por cuadros víricos. En muchas ocasiones los cuadros víricos con fiebre se tratan con antibióticos sin ser necesario. Los antibióticos sabemos que matan bacterias, pero no virus.  Es entonces cuando al coincidir la aparición del exantema con la toma de antibiótico que muchos niños son etiquetados de alergia a dicho antibiótico.  

En estos casos para descartar o confirmar alergia, el paciente deberá ser valorado por su pediatra o médico de familia y valorar su derivación al alergólogo para estudio.

 

¿Qué tipo de reacciones existen en una alergia a antibióticos?

  • Reacciones de tipo inmediato  que aparecen en menos de una hora tras la toma del antibiótico y que son las más frecuentes. 
  • Reacciones de tipo tardío que son aquellas que se presentan pasada la hora de la toma del medicamento o incluso semanas después.

¿Qué síntomas producen?

El órgano que más frecuentemente se afecta suele ser la piel.  

En las de tipo inmediato puede aparecer urticaria (habones), hinchazón en párpados y labios (angioedema), picor y/o enrojecimiento de la piel.

En las reacciones de tipo tardío suele ser más característico la aparición de ampollas en la piel que se desprende dejando heridas similares a las lesiones en las quemaduras.

La reacción alérgica más grave es la anafilaxia que se caracteriza por sensación de calor, enrojecimiento, picor en palmas y plantas, dificultad respiratoria, aparición de habones, inflamación de la garganta, dificultad respiratoria, pérdida de conciencia… que sin tratamiento tiene un desenlace fatal.

 

¿Quién realiza el diagnóstico y cómo?

El diagnóstico de este tipo de reacciones es complejo y debe realizarse en unidades especializadas de Alergología. 

El diagnóstico se basa en:

  • la realización de una historia clínica detallada.
  • la realización de unas pruebas cutáneas.
  • la administración oral controlada del medicamento sospechoso. 
  • A veces se realiza una analítica sanguínea específica dependiendo del tipo de medicamento que haya producido la reacción e incluso algunas otras pruebas sanguíneas de laboratorio.

Pero la prueba “gold standard”, es decir, la prueba definitiva que nos permite descartar o confirmar la alergia a un medicamento, sigue siendo la provocación oral. De ahí la importancia de que sea realizada por un alergólogo experto en un centro preparado y con posibilidades de tratar posibles reacciones severas. 

 

¿Es posible ser alérgico a un antibiótico que no hayamos tomado antes?

Para que una reacción alérgica ocurra, primero se debe producir una sensibilización. Es decir, la primera vez que tomamos un antibiótico, se produce un primer contacto pero sin aparecer reacción alérgica. La siguiente vez que tomemos el antibiótico, es cuando podrían aparecer los síntomas característicos de una reacción alérgica. 

Por tanto, la primera vez que tomamos un medicamento no deberíamos presentar ningún tipo de reacción, salvo que el paciente haya tenido un contacto previo inadvertido. Esto puede haber ocurrido en personal sanitario al manipular ciertos antibióticos o el claro ejemplo es el de un padre/madre que tras darle el antibiótico a su hijo usa el mismo vaso sin limpiarlo o chupa la cuchara con los restos del medicamento de su hijo (así que cuidado).

¿Podemos ser alérgicos a todos los grupos de antibióticos?

Pues no es lo más común.

Habitualmente las personas alérgicas lo son sólo a un grupo de antibióticos, es decir, si es alérgico a la penicilina será alérgico al grupo de antibióticos de los betalactámicos que son penicilina y derivados (penicilina, amoxicilina, cloxacilina y cefalosporinas entre otras). Aunque dentro de un mismo grupo también se pueden tolerar algunos fármacos  y otros no. Por eso el estudio alergológico es de vital importancia para poder dar las recomendaciones correctas.

 

¿Qué recomendaciones se dan en caso de alergia a antibióticos?

Como todos nos podemos imaginar lo principal será la evitación del grupo de antibióticos implicados. 

Sólo en aquellos casos en que sea muy necesario administrar el antibiótico se valorará la realización de una  desensibilización, procedimiento mediante el cual se modifica la respuesta inmune del paciente para generar tolerancia temporal que se consigue con dosis crecientes del medicamento.  

 

Antes de acabar me gustaría recalcar lo importante que es hacer un buen diagnóstico de alergia a medicamentos para no ser etiquetados de alergia sin serlo realmente. Con un buen diagnóstico conseguiremos  reducir la prescripción de otros medicamentos alternativos que puedan presentar mayor riesgo de efectos secundarios y en el caso de los antibióticos podríamos evitar la mala evolución de las infecciones bacterianas. 

Así que ante una reacción por un medicamento, comentarlo con vuestro médico de familia o con vuestro pediatra que os explicará qué hacer en estos casos.

Si tenéis alguna pregunta, no dudéis en comentarlo. 

 

 

 

 



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