Mamá tengo los dedos rojos…

Mamá tengo los dedos rojos…

¿Qué es la pulpitis palmar de las piscinas? 

Se le denomina también dermatitis palmar juvenil o palmas de piscinas (pool palms).

Se trata de una  dermatitis irritativa de contacto producida por el roce contínuo de los dedos húmedos con las superficies ásperas y rugosas de los bordillos de las piscinas.

Es un proceso benigno y  afecta fundamentalmente a niños.

Se relaciona con las actividades prolongadas en el agua, por lo que afecta más a niños que a adultos porque los adultos no solemos aguantar tanto tiempo en el agua.

 ¿Cómo nos daríamos cuenta?

Suelen afectar a las manos pero también los pies. Se observan los pulpejos de los dedos rojos o violetas.

En la mayoría de los casos las lesiones pasan desapercibidas para los padres, porque los niños no se quejan y porque desaparecen por sí solas en pocos días.

¿Siempre aparecen en verano?

No, no siempre, aunque es lo más frecuente. Pueden darse en cualquier época del año si el niño hace un uso prolongado de la piscina.

¿Por qué aparecen?

Los niños tienen una piel más frágil y se suelen bañar en las piscinas durante tiempo prolongado. Mientras están bañándose se hiperhidrata la capa córnea de la piel que es la capa más externa de la epidermis y se les arruga la piel de los dedos. Al arrugarse la piel, los dedos son más sensibles al roce. Como los niños están continuamente saliendo de la piscina sujetándose al bordillo de la misma, este roce con esas manos arrugaditas es suficiente para producir la pulpitis.

¿Produce otro tipo de  síntomas?

Las lesiones no suelen molestar, no escuecen, ni pican y tampoco se descaman ni sangran. Desaparecen de forma espontánea al cabo de dos o tres días. En  ocasiones los pacientes pueden referir molestias leves en forma de dolor o escozor.

¿Es necesario tratamiento?

No suele ser necesario ningún tipo de tratamiento. Es suficiente con la correcta hidratación y el cese prolongado de las actividades acuáticas. Pero tranquilos, no hace falta que le digamos que no se meta en la piscina, únicamente que intente evitar estar mucho rato agarrado al bordillo o que salga de la piscina por los bordillos, aunque es complicado que nos hagan caso, ¿verdad? Os acordáis cuando pasábamos horas en el agua? ¡Qué tiempos aquellos!

Volviendo al caso mi hijo, al día siguiente ya tenía las manos perfectas sin ninguna rojez ni escozor y continuó bañándose sin problemas. Únicamente le hidraté las manos con una crema hidratante. 

Bueno espero haberos ayudado y que os sirva para algún momento de piscina. 



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