Se ha dado un golpe en la cabeza…

Se ha dado un golpe en la cabeza…

¿Quién no recuerda cuando éramos niños haberse caído de la bici y tener luego un chichón en la frente? ¿O  jugando en el colegio caerse y golpearse la cabeza? 

A mí con 8 añitos me pasó en mi colegio, recuerdo todo a la perfección. Me salió un huevo en mitad de la frente que todavía palpo…Fue tan tremendo el golpe contra el suelo que perdí el conocimiento durante unos segundos. Como es lógico los profesores y mis amigos cuando me desperté estaban todos desde arriba mirándome asustadísimos. Llamaron a mis padres que por supuesto vinieron muy agobiados. Pero todo acabó bien y hoy en día estoy perfecta y sólo tengo un recuerdo cuando me toco la frente.

Bueno pues después de esta anécdota vamos a entrar en lo que creo que es importante para que sepáis qué hacer en estos casos.

 

¿Qué es un traumatismo craneoencefálico (TCE)? 

Coloquialmente nos referimos a un TCE cuando nos damos un golpe fuerte en la cabeza y en términos médicos se define como alteración cerebral o disfunción cerebral provocada por una fuerza externa sobre el cerebro o huesos del cráneo. Buff, suena mal cuando lo leemos,¿ no ? Pero no hay que asustarse, la mayoría de los TCE son leves y banales. 

 

¿Cuándo son frecuentes?

Sí que es verdad que son un motivo frecuente de consulta en los servicios de urgencias, pero la mayoría son TCE leves.

Son más frecuentes en los varones en todos los grupos de edad, siendo los de mayor gravedad cuanto menor es la edad del niño.

En los menores de 1 año ocurren por caídas accidentales desde cierta altura como desde un cambiador, desde la cama… o caídas desde su propia altura con el inicio de la deambulación. Por tanto es muy importante la prevención. No dejarlos nunca solos en sitios altos ni por un segundo.

En niños más mayores a partir de los 2 años suele producirse un TCE como pasajero en accidentes de tráfico o como viandante en los atropellos o también caídas de bicicletas, patines, patinetes. Por tanto muy importante llevar casco y sillas de retención homologadas en los vehículos y enseñarles el comportamiento y la prudencia como peatón.

En la adolescencia como podemos imaginar será causa de TCE los accidentes en moto y deportes de riesgo.

 

¿Qué hay que tener en cuenta ante un TCE?

Lo primero que hay que observar es si el niño ha perdido el conocimiento. Si no lo ha perdido, hablarle y tranquilizarlo y observar si hay heridas o sangrado.  A continuación, hay que ver el estado del niño si se encuentra bien, habla y sonríe. Dependiendo de la edad  su desarrollo psicomotor será uno u otro. Así que en el caso de un niño de 7 años habla o si su comportamiento es normal, perfecto. . Es verdad que inmediatamente después de un golpe los niños más pequeños suelen llorar muchísimo,  pero si los calmamos en brazos y dejan de estar irritables, es que todo va bien y ha sido un susto para el pobre.

 

Si ha habido pérdida de conocimiento es otra cosa y habrá que ir a urgencias hospitalarias para valoración.

¿Hay más cosas importantes?

Es muy importante valorar el tipo de golpe, el impacto y la altura desde la que se ha caído, ya que no es lo mismo que un niño de 7 años se haya caído desde una altura de 50 cm y se haya golpeado con un suelo acolchado de los que ponen en los parques, que una caída desde un metro y medio contra un suelo de cemento. 

¿Qué debemos vigilar?

Si no ha habido pérdida de conocimiento y el comportamiento del niño es normal. Deberemos vigilar en casa y observar al niño durante las 24 horas siguientes, en ambiente tranquilo junto con un adulto para supervisión.

Tras el golpe si presentase una tumefacción (chichón) aplicar hielo directamente en la zona. Administrar paracetamol oral para el dolor.

 

¿Pero cuándo ir a urgencias?

Según las recomendaciones de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas se deberá ir a urgencias.

  • Si presentase vómitos repetidos.
  • Si presentase dolor de cabeza intenso o progresivo.
  • Si estuviera confuso, somnoliento o irritable.
  • Si comienza con movimientos anormales, debilidad u hormigueo de extremidades, tiene dificultad para caminar, habla o ve mal o tiene las pupilas de diferente tamaño.
  • Si se observa salida de líquido claro o sangre por la nariz o los oídos.
  • En general, ante cualquier síntoma que le resulte extraño o le preocupe.
  • Si ha habido pérdida de conocimiento o amnesia desde el golpe.

 

¿Qué pruebas diagnósticas se pueden hacer y cuándo? 

La mayoría de TCE son banales y leves, por lo que observación domiciliaria 24 horas desde el incidente.

En casos no leves o con algún signo de alarma, se puede recurrir a realizar pruebas de imagen, es decir, radiológicas. Actualmente la radiografía de cráneo está en desuso, porque puede ser normal y haber lesión intracraneal, así que la prueba más adecuada si se sospecha lesión cerebral es el TAC cerebral (o scanner).

Debemos de acordarnos que lo más importante siempre será la prevención. 

Buen fin de semana a todos.

 



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